ENSAYOS

 

FUNCIONES Y FIGURAS DE LA CRÍTICA.
DEL HUMANISMO A LA POSMODERNIDAD

ALBERT JORNET SOMOZA

La crítica posmoderna se amolda perfectamente a este modelo mercantilista del saber




En las últimas décadas hemos asistido al surgimiento y la expansión de un tipo de crítica literaria que ha venido a establecerse como principal tendencia colectiva en el terreno de las humanidades. Una tendencia que parece haber conducido a una polarización entre el posicionamiento militante de sus cada vez más numerosos practicantes y el repudio frontal de sus detractores. Por un lado, es un tipo de crítica que ha dejado de interrogarse sobre el conocimiento complejo o la experiencia que nace del trato con el texto, renunciando así a entender el fenómeno artístico-literario desde su singularidad, para erigirse como intérprete de la realidad político-social que circunda la obra. Por el otro, esta tendencia ha alimentado activamente un tabú que viene imponiéndose como horizonte del saber humanístico desde el siglo pasado: el que se levanta sobre la cuestión del valor del arte y la literatura. Y, no obstante, pretiriendo esta tensión, el crítico no se da cuenta de que está erosionando los cimientos que desde siempre han justificado su existencia como agente del campo cultural, pues ¿cómo podrá tener valor el ejercicio crítico sobre una obra desprovista de este? Para poder tomarle el pulso a esta crítica actual merece la pena detenernos en sus planteamientos y en la relación particular que esta establece tanto con la obra de arte como con las prácticas culturales que la legitiman. Para ello, propongo echar una rápida mirada a las formas de crítica que se han dado en el pasado y así poder apreciar cómo se ha venido a construir una nueva figura del crítico que plantea como mínimo estas dos problemáticas que no parecen contar con antecedentes. [...]