ENSAYOS

 

LA SUPERSTICIOSA ÉTICA DEL LECTOR.
NOTAS PARA COMENZAR UNA POLÉMICA

ALBERTO GIORDANO

...un conocimiento dispuesto a perderse antes de perder el deseo de lo extraño de esa experiencia




No deja de llamarnos la atención con qué frecuencia quienes se interesan por la literatura terminan alejándose de ella. Lo que comienza como un vínculo incierto, más próximo a los extravíos en los que nos precipita una pasión amorosa que al cálculo de intereses que gobierna en un contrato de trabajo, termina siendo una relación conveniente. Una circunstancia extraña, que no puede, si se la aprecia detenidamente, más que suscitar perplejidad (¿qué raro sortilegio hace que alguien se entregue, como no se entrega a nada, con una disponibilidad absoluta, al acontecer de una realidad que no consiste más que en palabras?, ¿qué fuerzas extrañas lo llevan a abandonar el mundo por un tiempo para entregarse, como se dice, “en cuerpo y alma”, a los avatares de un mundo imaginario?), se resuelve en un ejercicio convencional, en una práctica socialmente reconocida: el conocimiento. [...]