ENSAYOS

 

LOS ESTUDIOS TRANSATLÁNTICOS A DEBATE

ANA GALLEGO CUIÑAS

Hay una problemática funcamental: la disolución del ‘valor’ de lo literario




Me piden en esta sección topográfica de Puentes que escriba el lugar de los estudios transatlánticos en el campo de la crítica literaria hispana. Al cabo, ese es el oficio del topógrafo: describir un espacio, crear un lenguaje geográfico, una suerte de semiótica del territorio que habría de avenirse como ningún otro oficio al enfoque transatlántico, más aún cuando esta revista tiene la firme vocación de erigir puentes entre campos culturales de una orilla y otra. Porque de lo que se trata aquí es de representar un terreno —crítico—, establecer diferentes cotas de nivel para hacer habitable —legible— el suelo sobre el que se está construyendo el edificio teórico de los estudios transatlánticos de literatura en lengua española. En el ejercicio topográfico cada línea dibujada indica una altura que se mide teniendo en cuenta el nivel del mar: la cota cero. A partir de ahí se procede a la toma de datos y mediciones de nivel relativas que seccionan el territorio con el fin de (re)conocerlo, marcar erosiones, desniveles, cortes y otras cualidades del suelo. El topógrafo, como el crítico literario, aplanando planifica. Por eso me (re)planteo en este ensayo pergeñar cotas de reflexión para situar en distintos niveles el debate del origen y desarrollo del plano crítico transatlantista. La referencia absoluta es el Atlántico: el eje de cotas que se elevan desde este océano es relativo, personal y, sin duda, discutible. [...]