ENSAYOS

 

ISAAC ROSA Y LA LITERATURA DE TRINCHERAS

Una entrevista de FERNANDO LARRAZ

La conversión de la guerra civil en un género literario resulta en un discurso inofensivo sobre ese pasado reciente




Isaac Rosa (Sevilla, 1974) se ha convertido en uno de los nombres más sonoros de nuestro panorama literario actual. El vano ayer (2004), ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil! (2007, reelaboración de la novela de 1999 La malamemoria), El país del miedo (2008), La mano invisible (2011) y La habitación oscura (2013) conforman una obra narrativa sorprendentemente coherente, con una decidida voluntad crítica, reñida con la complacencia y con la contemporización con los discursos dominantes, sean sobre las bondades de la transición a la democracia o sobre la inexorabilidad de la sociedad capitalista. Hay en ello un deseo de comprender y hacer comprender dinámicas disfuncionales, falacias encubiertas y sometimientos innecesarios ante el poder. El vano ayer y ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil! constituyen sendas reflexiones metaliterarias sobre los riesgos y las potencialidades de la escritura en torno al trauma histórico, que colocaron a Rosa súbitamente en un lugar privilegiado de nuestro campo literario y lo distinguieron dentro del voluminoso —y, con frecuencia, banal— boom de la memoria histórica. Vinieron después sus reivindicaciones de un realismo social moderno, problemático, plenamente literario. Al igual que en sus dos títulos anteriores, echó mano con tanta audacia como seguridad de todo tipo de recursos narratológicos. El país del miedo es un adentramiento en el miedo como elemento clave de las sociedades contemporáneas, para lo que Rosa se vale no solo de una anécdota casi costumbrista, sino de elementos ensayísticos variados para ofrecer un retrato social complejo, desprejuiciado, racional y empeñado en cuestionar la licitud de cualquier complacencia acerca de la realidad. En cuanto a La mano invisible, idea un experimento hiperbólico de alienación del trabajador que, sin embargo, resulta muy verosímil a la vista de la imagen que ofrece de las condiciones de vida de los trabajadores. La habitación oscura, su última novela, es una parábola del desencanto de una generación y de una clase social crecida entre las falsas promesas de un consumismo sin fin pero, sobre todo, es la novela del estupor existencial y moral que sobreviene ante el inopinado derrumbe de una perspectiva de vida. [...]