ENSAYOS

 

PICASSO, EL COMUNISMO Y LOS POETAS DEL EXILIO REPUBLICANO DE 1939

JOSÉ-RAMÓN LÓPEZ GARCÍA

La fuerza de su arte es incomprensible si se deslinda su valor ideológico




Más allá de su significación icónica, lo cierto es que en Picasso predominan antes las ambigüedades y las ambivalencias que los estereotipos forjados alrededor de quien ha llegado a ser el pintor más universal. Las constantes transformaciones de sus modos de expresión artística, los debates acerca de su identidad nacional, sus polémicos posicionamientos políticos, el ejercicio de un vitalismo exacerbado y plagado de angustiosos claroscuros, su pulsión sexual poliédrica y desafiante ante la muerte… Para frustración de algunos, es imposible dar con aquellas ansiadas claves que unificarían una trayectoria que, de modo sistemático, acaba traducida en esa entidad proteica, excesiva, destructora y genesiaca a partes iguales que es Picasso. Sin que falten análisis excelentes e innovadores, lo más frecuente han sido las lecturas reductivas y tranquilizadoras que, mediante la aplicación de hermenéuticas convencionales o el conformismo de orillar en explicaciones propias de los mitos, han terminado por simplificar una diversidad inaprensible desde estas perspectivas. Lecturas que, por tanto, admiten de un modo u otro su incapacidad ante un sujeto y objeto de análisis que las desborda. Prevenidos de estas dificultades, parece más conveniente acercarse a esta multiplicidad fascinante como posibilidad y no como limitación, e incluso tomar de ella algunos espacios poco transitados, aparentemente menores dentro de lo que podrían considerarse constantes de la biografía y creación picassianas. [...]